Una de las metas de la legislación
canadiense en materia de inmigración es asegurar la seguridad
y salud de todos los habitantes de Canadá. Quienes presentan
una solicitud migratoria a Canadá deben satisfacer ciertos
criterios de admisibilidad que se logran con la realización
de exámenes médicos y la obtención de certificados
de antecedentes de tipo penal y disciplinario. De esta manera las
autoridades migratorias deben proceder en todos los casos a la verificación
de estos antecedentes de salud y de seguridad de todas las personas
que aspiran a radicarse en su territorio.
Tanto el postulante principal como todas las
personas que dependen de él deben realizarse un estudio
médico. Las autoridades migratorias en cada caso particular
decidirán si la admisión de alguna persona puede
significar una amenaza o riesgo para la salud pública en
general o para la seguridad de las demás personas. También
puede definir si dicha admisión, implicará una carga
excesiva para su sistema de salud o de servicio social.
Esto no significa que todos los aspirantes a ser residentes
permanentes canadienses que tengan problemas médicos
sean necesariamente rechazados, esto ocurrirá si dicho
problema puede representar un riesgo para la salud de los demás
o si el mismo ocasionará una carga excesiva al sistema
de salud y de asistencia social.
Las autoridades requerirán que tanto el
postulante principal como su cónyuge e hijos de 18 años
o más, aporten un certificado de antecedentes policiales
de cada país en el que han vivido después de la edad
de 18 años.
Si un postulante a residente permanente o algún miembro
de su familia ha cometido un crimen, o es sospechoso de haberlo
cometido, y si este crimen fuera considerado grave en caso de
haberse cometido en Canadá, la solicitud será rechazada
salvo, que ya hayan transcurrido cinco años desde el cumplimiento
de la condena y que la persona condenada pruebe que se encuentra
plenamente rehabilitado.
Si se ha incurrido en la comisión de uno o mas delitos
o si se es sospechoso de los mismos, y estos se consideran “delitos
menores” en Canadá, la solicitud del postulante y
su familia será considerada inadmisible, salvo que hayan
pasado cinco años del cumplimiento de la condena.